Mi pecado fue quererte
Mi redención fue odiarte
Mi reivindicación fue pecar
Las rosas se agachaban
Avergonzadas al verte pasar.
Los ruiseñores entonaban su
Bella sinfonía cuando tu perfume
Inundaba las melancólicas
Tardes que yo usaba de pretexto
Para seguir tus pasos, los latidos
De tu bello corazón.
Yo, pobre y humillado, moría
Y a la vez vivía por ti, amor; fiel
Confesora y redentora mía.
Corazón de espinas. Me amaste
con hielo y me odiaste con fuego.
Te ame con pena y te odie con alegría.
Muero hoy sin probar la ponzoña
de tus labios rojos y locos de pasión
Esto más que nada fue como unm intento de dejar escrito en algún lado el resultado de esos momentos de ocio en los que escribí todo lo que ves, lector. Ojalá disfrutes, eso sí, el fruto de mi ocio...
martes, 13 de enero de 2009
Tormenta
Ríos de mercurio
Pesan sobre mi
Acometido por
un repentino dolor
me vuelvo transparente,
inocuo, pero de acero
Espadas y lanzas
intentan traspasarme. No
pueden. Me atacan por
detrás como crueles y cobardes
traidores, tratando de hacerme
caer por un crimen inventado.
En mi fortaleza y desolación
Logro salir del río. Todas mis
Penas y sufrimientos he creído
Han pasado.
Vuelve la paz
Pesan sobre mi
Acometido por
un repentino dolor
me vuelvo transparente,
inocuo, pero de acero
Espadas y lanzas
intentan traspasarme. No
pueden. Me atacan por
detrás como crueles y cobardes
traidores, tratando de hacerme
caer por un crimen inventado.
En mi fortaleza y desolación
Logro salir del río. Todas mis
Penas y sufrimientos he creído
Han pasado.
Vuelve la paz
La lucha
Despunta el alba en este mundo.
Hermoso espectáculo de luz.
Los dorados y tibios dedos del sol
Hieren y atraviesan a las grises
Nubes cargadas del llanto celestial
Permanece todo el largo día de
Los mortales la lucha entre el
Obeso astro y las plateadas
Nubes. Entonces la bóveda
se oscurece. ¡Han ganado las nubes!
Empieza el concierto derramándose
Con estrépito el fluido vital sobre el mudo lago.
Al fin y al cabo, al día siguiente
empezará de nuevo la lucha…
Al despuntar el alba
Hermoso espectáculo de luz.
Los dorados y tibios dedos del sol
Hieren y atraviesan a las grises
Nubes cargadas del llanto celestial
Permanece todo el largo día de
Los mortales la lucha entre el
Obeso astro y las plateadas
Nubes. Entonces la bóveda
se oscurece. ¡Han ganado las nubes!
Empieza el concierto derramándose
Con estrépito el fluido vital sobre el mudo lago.
Al fin y al cabo, al día siguiente
empezará de nuevo la lucha…
Al despuntar el alba
Lluvia
Gruesas lagrimas de
Los ángeles caen sobre
Las urbes limpiando y
Redentando almas
Impuras
Se derraman sobre
Todo aquel que camina
Sin un rumbo fijo, se
Derraman y juguetean con
Los parias del cruel destino
Durante todo el día
Llueve. Llueve el cielo
Sin alardear sobre
Capacidades. Lloran los
ángeles sin escatimar
lágrimas.
Dejemos que llueva libre-
Mente, dejemos que llueva
Sin restricciones. Tan solo;
Dejemos que llueva
Los ángeles caen sobre
Las urbes limpiando y
Redentando almas
Impuras
Se derraman sobre
Todo aquel que camina
Sin un rumbo fijo, se
Derraman y juguetean con
Los parias del cruel destino
Durante todo el día
Llueve. Llueve el cielo
Sin alardear sobre
Capacidades. Lloran los
ángeles sin escatimar
lágrimas.
Dejemos que llueva libre-
Mente, dejemos que llueva
Sin restricciones. Tan solo;
Dejemos que llueva
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)