Cenizas al viento
Esto más que nada fue como unm intento de dejar escrito en algún lado el resultado de esos momentos de ocio en los que escribí todo lo que ves, lector. Ojalá disfrutes, eso sí, el fruto de mi ocio...
lunes, 21 de mayo de 2012
Suele pasar
¿Calmo?... calmo, calmo
¿Frío? Quizás
¿Me muevo o no?
Porque cada vez que
me muevo... las cago po.
Típico mío, ¿cierto?
Ah... mala cue'a...
Eso lo veré después...
domingo, 8 de enero de 2012
Manifiesto
domingo, 3 de julio de 2011
A la luz de mis ojos...
Oscura duermevela en que
en el fragor de las imágenes,
del sonido [de tu voz], de las
formas y de tus besos,
te veo en el vacío detrás de
unos párpados que marcan mi límite.
“Cada rosa tiene su espina”, pero tú
limaste la tuya. Aquella espina que
me lastimaba cada vez que tomaba la rosa.
En la penumbra del dulce sueño
Se confunde tu silueta con el humo
de un cigarrillo; se desdibujan los
límites de tu cuerpo y de tus labios
al besar, cual simetría deforme.
¡Llévame, dulce penumbra!
Llévame por lugares en que
mi alma vaya junto a la suya.
En que los minutos se transformen
en siglos y que el reloj de arena
fluya como si tuviera el peso de mil
playas encima.
Inagotable, eterno.
En que su cuerpo y el mío se unan
hermoso vaivén de caderas
de enamorados con ligazones como
las que ataron a una diosa y su amante
en su ilícito sensual.
Dedicado a Nicole Sáez Roa, con todo el amor que siento por todo este tiempo en que hemos estado juntos. Gracias por todo, mi vida. Gracias por este año lleno de felicidad, por tu abnegación, amor, paciencia; y por todo lo que me has dado. Gracias por hacerme tan feliz, por haberme dejado ganarme un lugarcito en tu corazón, en tu vida. Soy tan feliz por tenerte, porque seas mi mujer, por ser mi conexión con la realidad, y al mismo tiempo por llevarme a la irrealidad...En pocas palabras, gracias por hacerme feliz. Te Amo...
miércoles, 5 de enero de 2011
¿Qué es creación literaria?
¿Es acaso un momento
en que las ideas hacen explosión?
Es un respiro en la noche afiebrada
del sentimiento del hombre.
Es el punto en que el mundo
te mira con ojos raros
como diciendo: ¿Qué diantres
está diciendo este hombre?
Un lugar donde no pasa nada
malo; un lugar donde el viento
puede ser color amarillo y soplar
en la dirección que uno quiera y que
el pasto puede ser sinónimo de arena
y en que las calles pueden estar
pavimentadas con sentimientos.
Aquel lugar soñado para
cualquier adolescente, donde
puede decir: ¡Aquí mando yo
y hago lo que quiero!
Eso es creación literaria…