Me plasmo en estas páginas
por ser fiel reflejo de mí.
Por ser el único escape
íntimo a la rutina.
Por miedo a confundir
molinos con gigantes.
Por miedo a perder mi
vida a manos del mundo.
Quizás por qué.
Quizás por valentía,
quizás por ardor,
quizás por vanidad.
Tal vez por escribir
lo escrito.
Tal vez porque tiene
sentido y razón, dijese
Víctor.
O quizás por estar atrapado
en el significado de lo
que escribo.
Quizás mi límite lo marca
la tinta de mi lápiz, y mi
vida la marca la historia
de mis líneas como
desesperado.
Lo que es misterio
para ellos, es misterio
a su vez para mí.
El que encuentre sentido
a mi vida, quizás me encuentre
sentido a mí.
He escrito un diario.
Pero no es cualquier diario.
Es diario de imágenes.
Es diario público
pero secreto.
Ahí cuento lo más sórdido
de mí, cual retrato de
Dorian Gray.
El día en que el diario
se abra, consumirá mi vida y
la del que lo lea.
Ahí se encontrará la clave...
has mostrado lo que muchos nunca podrán conocer
ResponderEliminarUna vez, hablando de esto que escribí (no me atrevo a llamarlo poema), me comentaron "pero hombre, acabas de quedar en pelota frente a la posteridad!" y yo solo reí, y me di cuenta de que efectivamente quedé expuesto al mostrar lo que soy en este Manifiesto.
ResponderEliminar