Mi pecado fue quererte
Mi redención fue odiarte
Mi reivindicación fue pecar
Las rosas se agachaban
Avergonzadas al verte pasar.
Los ruiseñores entonaban su
Bella sinfonía cuando tu perfume
Inundaba las melancólicas
Tardes que yo usaba de pretexto
Para seguir tus pasos, los latidos
De tu bello corazón.
Yo, pobre y humillado, moría
Y a la vez vivía por ti, amor; fiel
Confesora y redentora mía.
Corazón de espinas. Me amaste
con hielo y me odiaste con fuego.
Te ame con pena y te odie con alegría.
Muero hoy sin probar la ponzoña
de tus labios rojos y locos de pasión
buenisimo! este me gusto mas que todos los otros, sobre todos los dos primeros parrafos
ResponderEliminareste es buenisimo. sencillamente.
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